enviado por :
Juan Ramón Jiménez
Recuerdo hastío de verano
de un niño rubio y angosto
de sus alegres tardes de agosto
jugar feliz junto a su hermano.
Recuerdo piedras por escalar,
carreras hacia ningún lugar,
pájaros buscando donde anidar,
y ranas con charcas donde saltar,
Ríos con aguas de cristal,
árboles de hojas tupidos,
campos de mil colores vestidos
y aromas de placer celestial.
Recuerdo de hierba tapices
Verdes cuadros de paisaje
al relieve muestran el follaje
y por el que juegan las perdices.
Recuerdo patios de Rosales,
fuentes, Iglesia y viejas casas
con chimeneas llenas de brasas,
y en las huertas finos frutales.
Recuerdo rojizos atardeceres
inundar desde las montañas
como mares de aguas extrañas
sumergiendo sueños y placeres
Recuerdo un seco paraíso
de montes, fincas y Encinos,
Sauces, higueras y algunos pinos,
con planas eras de suelo liso.
Y es allí en Cabezas y San Miguel,
donde mis días acabarán,
las luces de mi alma se fundirán,
y su tierra acogerá mi piel.
ANONIMO.